Situación Legal actual Colegio Aleman de Guatemala – Asociacion Alejandro von Humboldt

El caso de nuestro segundo hijo, estudiante del Colegio Alemán de Guatemala, lo hemos manejado por más de un año en privado y directamente con las autoridades de dicha institución académica, de su Consejo Administrativo y de la Asociación, buscando lograr un entendimiento y solución entre las partes. Sin embargo, a más de un año de lo sucedido y viendo que los responsables se rehusan a hablar con nosotros y alcanzar una conciliación, se niegan a cumplir órdenes de Juez sin importar las consecuencias de su desobediencia y se han circulado infinidad de rumores y falsas acusaciones y señalamientos sobre los hechos y sobre nuestro hijo y nuestra familia, nos vemos obligados a compartir con ustedes el estado y nivel que ha alcanzado el caso pues afecta jurídica y económicamente de forma directa a todos los miembros de la Asociación Alejandro von Humboldt.
Decimos que afecta a todas las personas que somos socios de la Asociación porque, debido a que la Junta Directiva de dicha entidad y el Consejo Administrativo responsable del Colegio Alemán de Guatemala han decidido continuamente violar la ley, los Jueces ya certificaron lo conducente por el delito de desobediencia a una orden de Juez. En otras palabras, ante el sistema de justicia del país la Asociación y, como consecuencia todos sus miembros, estamos cometiendo un crimen. Además, el juicio penal que decidió el Juez iniciar no sólo es por el delito de desobediencia, sino también por el posible delito de maltrato contra personas menores de edad. Es decir, las personas que hoy nos representan como socios están siendo acusados de dañar a niños, que es absolutamente todo lo contrario al espíritu que siempre ha privado en la Asociación Alejandro von Humboldt y en el Colegio Alemán de Guatemala.

Con esto, la institución académica de la cual la Asociación es propietaria y responsable ha superado los límites que la propia ley permite, por lo que no nos queda más que preguntarnos si esto es lo que quiere y representa la entidad cultural y educativa de la que todos formamos parte y de cuyo prestigio y reputación hemos sido guardianes. Además, de acuerdo a los estatutos de la Asociación Alejandro von Humboldt, el Consejo Administrativo es responsable de “velar porque el Colegio se sujete a las leyes y reglamentos que rigen la educación y la investigación en la República de Guatemala”, lo cual, como los mismos hechos han demostrado, no está cumpliendo.

Como miembros de la Asociación Alejandro von Humboldt, nos preguntamos si la necesidad de sentar un precedente y tener la razón hasta las últimas consecuencias justifica violar la ley y excusa el poner en riesgo civil por daños y perjuicios a los fondos de la Asociación, del Colegio y de sus activos, como el Club Alemán. También nos cuestionamos el nivel de daño que la actitud de desobediencia de las actuales autoridades de nuestra Asociación ha tenido sobre la imagen y reputación de la misma, del Colegio y de la cultura alemana en nuestro país.

Para comprender el contexto de los hechos, compartimos que el pasado viernes 31 de agosto se cerró definitivamente por falta de pruebas el caso penal que hace un año la Asociación Alejandro von Humboldt, como propietaria y responsable del Colegio Alemán de Guatemala, inició en contra de tres alumnos, entre ellos nuestro segundo hijo. El Juzgado Segundo de Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal ordenó el sobreseimiento firme irrevocable del caso porque resultó evidente que no existen condiciones ni pruebas en contra de los menores. También prohibió una nueva persecución penal por el mismo hecho y ordenó el cese de todas las medidas de coerción en contra de los niños que fueron motivadas por este caso.

Así, quedó fehacientemente comprobado que nuestro segundo hijo, junto a otros dos alumnos del Colegio Alemán de Guatemala, fueron expulsados, difamados y enjuiciados injustamente so pretexto de sentar un precedente ante la comunidad educativa en relación a la autoridad y disciplina que ejerce dicha institución académica. Además, quedó demostrado que la Asociación emprendió medidas de coerción en contra de menores de edad.

Es importante señalar que el sobreseimiento del caso fue una medida solicitada por el mismo Ministerio Público (MP), entidad que por virtud de ley es quien ejerce la persecución penal, obligada a investigar y comprobar las acusaciones inicialmente hechas por la Asociación. Resultó paradójico que, luego de un año, hasta el MP indicara a la Jueza que no existía ninguna sola prueba que demostrara que alguno de los tres alumnos había cometido un delito o faltado a la dignidad de una mujer, como el Colegio Alemán de Guatemala ha sostenido falsamente desde mayo de 2011.
Y es que todo este caso empezó en esa fecha, cuando la Dirección del Colegio se precipitó y con el afán de calmar un escándalo entre alumnos y padres de familia, decidió expulsar a nuestro hijo junto a otros dos niños más, acusándolos frente a sus compañeros de delincuentes por haber visto un video que involucraba a otra alumna, que se decía había circulado dentro del Colegio. Cabe señalar que, como luego se comprobó en Tribunales y fue confirmado por varios profesores ante los Jueces, el video fue visto en el Colegio por decenas de niños de distintas edades y fue enviado por iniciativa propia y voluntariamente por la niña que los filmó.

Más de 100 días después del escándalo del supuesto video, el 26 de agosto de 2011, el patrono del Colegio decidió interponer una demanda penal en contra de estos tres niños. Desconocemos por qué decidieron de forma tardía acusar falsamente a estos alumnos y afectar totalmente su vida con una persecución penal, sobretodo cuando no tenían una sola prueba para hacerlo y más aún cuando la madre de la niña supuestamente involucrada claramente había manifestado que no tenía nada en contra de los niños. Lo único que sabemos es que esta falsa denuncia fue interpuesta después de haber manifestado interés en que nuestro hijo continuara estudiando en el Colegio.
Inmediatamente después de haber sido expulsado del Colegio con base en acusaciones falsas, buscamos un diálogo con la Dirección del Colegio. Al no recibir respuesta, promovimos una conciliación directa con la Junta Directiva de la Asociación Alejandro von Humboldt, incluso por escrito, a lo cual tampoco recibimos respuesta. Luego, cuando manifestamos nuestro interés en que nuestro hijo continuara estudiando en el Colegio, se le demanda penalmente, alcanzando un nivel de hostigamiento en el que se le quería llevar preso como medida de presión para que no solicitáramos su reinscripción.
Ante esta postura de inaccesibilidad, nos vimos obligados a acudir a los Tribunales de Justicia para defender el derecho de nuestro hijo a la educación y recabar pruebas que comprobaran su inocencia. Ganamos ese primer juicio en enero de este año con una sentencia favorable del Juzgado Cuarto de Primera Instancia de la Niñez y Adolescencia del Área Metropolitana, la cual fue confirmada por la Honorable Sala de la Corte de Apelaciones de la Niñez y Adolescencia. Esta sentencia declaró con base en las pruebas rendidas que se violó el debido proceso, que la sanción impuesta a nuestro hijo fue ilegítima y no siguió el procedimiento establecido en el propio Reglamento Disciplinario del Colegio Alemán ni el regulado por el Ministerio de Educación y que el Colegio no otorgó al menor y sus padres la oportunidad de defenderse ni impugnar lo decidido.

La sentencia también añade que “…el Colegio Alemán de Guatemala rebasó los límites en materia de corrección”. Agrega que “por si lo anterior fuera poco, las autoridades del Colegio difundieron la noticia y dieron a conocer a la comunidad escolar el problema de la expulsión del adolescente, lo cual sin duda violenta los derechos de defensa e inocencia puesto que se afectó la imagen del menor sin haber sido citado, oído y vencido en juicio…”.

En otras palabras, de acuerdo a la ley guatemalteca y al propio Reglamento Disciplinario del Colegio Alemán, la expulsión de los niños fue ilegal. Es por ello que el Juez ordenó al Colegio desde enero la inscripción de nuestro hijo y, sin embargo, estamos en septiembre y nuestro hijo continua sin poder asistir a clases y los representantes del Colegio, entre ellos la Asociación, continuan desobedenciendo la orden de Juez.
¿Qué implicaciones tiene esto para los socios de la Asociación Alejandro von Humboldt? Dado que la Asociación y el Colegio han decidido continuamente violar la ley, el Juez ha ordenado que se inicie un juicio penal en contra del señor Alvaro Enrique Cano Pérez, del representante legal de la Asociación Alejandro Von Humboldt y de la responsable de inscripciones dentro del Colegio por estar cometiendo el delito de desobediencia, además por el posible delito de maltrato contra personas menores de edad. Es decir, el caso ha pasado del ámbito civil al penal, con lo cual el Juez está diciendo que, además de atentar contra su autoridad, la posición de la Asociación y del Colegio está atentando contra el Estado de Derecho, en el que se debe cumplir y hacer cumplir la ley.

En su momento, el Colegio justificó ante la Procuraduría de los Derechos Humanos, la Procuraduría General de la Nación y el Ministerio de Educación su desobediencia diciendo que nuestro hijo era una persona peligrosa y que por ello tenía un juicio penal pendiente junto a otros dos adolescentes, proceso que el mismo Colegio había iniciado para obstaculizar su reinscripción, aunque esto implicara llevarlo preso, lo cual contraviene totalmente el fin último de cualquier institución educativa, el de una formación integral y desarrollo de los ciudadanos del futuro. Sin embargo, como este proceso penal fue sobreseído el pasado 31 de agosto por falta de pruebas, hoy la Dirección del Colegio y sus representantes legales han quedado sin excusas para cumplir con la ley. Además, están hoy sujetos a un proceso penal por desobediencia y por maltrato de menores, es decir, todo lo contrario al fin para el cual se fundó la Asociación y el Colegio.

Por haber defendido a nuestro hijo y ante el desenlace de estos acontecimientos, la Junta Directiva decidió intentar una nueva maniobra de presión contra nuestra familia, haciendo esfuerzos por expropiarnos de la acción que nos acredita como socios de la Asociación. Actualmente, estamos en el proceso de aclaración que nos permite defender la propiedad de nuestra acción, según los estatutos, con lo cual iniciamos un proceso más de desgaste para todas las partes. En un principio, creímos que las persecuciones se trataban de errores de mal juicio, pero seguimos esperando, con todo y los resultados que se han dado hasta ahora, que la Junta Directiva y Consejo Administrativo de la Asociación y la Dirección del Colegio admitan que fueron errores de buena fe y los enmiende. Ese es el verdadero valor de la rectificación de las actuaciones, pues sólo así se genera la oportunidad de crecer como personas, o en este caso, como comunidad educativa y cultural. Pero por el contrario, conforme pasan los días y los meses, recibimos mayores presiones y las consecuencias de las decisiones y actos de los representantes de la Asociación y del Consejo Administrativo ponen en mayor riesgo nuestro patrimonio.

La Asociación es una institución centenaria con un alto prestigio en Guatemala. Esa es una de las razones por las cuales todos los socios nos sentimos orgullosos de pertenecer a ella y ser parte de la promoción de la cultura alemana en nuestro territorio. Sin embargo, los hechos anteriormente expuestos evidencian que las actuales autoridades no han cumplido su papel de velar y proteger su buen nombre. Tampoco han cumplido con su deber de garantizar que el Colegio se apegue a las leyes guatemaltecas y han puesto en riesgo civil, penal, económica y reputacionalmente a la Asociación y al Colegio. Entonces, ¿la actitud y representación de las actuales autoridades refleja lo que por 55 años ha significado la Asociación?

Como exalumnos del Colegio, padres de familia del mismo, ciudadanos alemanes /guatemaltecos y miembros de la Asociación Alejandro Von Humboldt, respetamos y queremos a nuestro alma mater. Tomamos la decisión de educar a nuestros hijos en el Colegio Alemán porque compartimos los principios de una educación que los forme como estudiantes participativos, independientes, tolerantes, disciplinados, auténticos, responsables de su libertad, respetuosos de los valores y derechos fundamentales, conscientes de sus capacidades, de las consecuencias morales y éticas de sus actos y de los límites de éstos. Es por ello que lo que nos motiva a compartir hoy con ustedes este caso es el fortalecimiento de nuestra comunidad educativa, que pueda ser más humana y que nos permita formar a guatemaltecos líderes que saben enmendar sus errores y reconocer sus fallas.

Hacemos un llamado para recuperar estos valores y retornar a un estado en donde se cumplen y respetan las leyes del país, donde se contribuye al fortalecimiento de un Estado de Derecho, que es lo que siempre ha caracterizado a la Asociación y sus miembros, lo cual implica cumplir con la orden de Juez pertinente.

Tambien pueden ver aquí el trato de la direccion del Colegio a las autoridades del país y Padres:

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One Comment en “Situación Legal actual Colegio Aleman de Guatemala – Asociacion Alejandro von Humboldt”

  1. Kai Goedecke abril 4, 2013 a 10:25 pm #

    El Director del Colegio Aleman de Guatemala es corrupto

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